Terminales ligeros (I)

Hace tiempo que conozco unix, linux… de hecho, poco antes de entrar en la universidad, ya había instalado un pequeño servidor linux sobre un flamante 486DX… pero cuanto mas horas le dedico al mundo linux, mas me sorprende.

El mundo de la informática es apasionante, prácticamente cualquier cosa que imagines, puedes crearla y a la vez, todo corre a una velocidad de vértigo, lo que hoy es un sistema de ultima generación, que te ha costado una pasta montarlo, mañana esta totalmente anticuado y no sirve para nada. Las comparaciones son odiosas, pero si el mundo de la automoción hubiera progresado igual que la informática, hoy en día, un Rolls Royce de ultima generación costaría 100 euros y con un litro de gasolina podría recorrer 400000 kms. Eso si, explotaría una vez al año y mataría a todos sus ocupantes.

A lo largo de mi singladura profesional, he acumulado mucho material informático, a alguno le tengo cariño y no quiero deshacerme de el y otros son simplemente piezas de museo, pero… ¿no se le podría dar una mejor vida a este material?

El primer PC que tuve en mis manos era un 8086 a la vertiginosa velocidad de 7,16Mhz, tenia 640Kb de RAM y un disco duro MiniScribe de 30MB… hoy en día el Iphone que llevo en el bolsillo tiene 1000 veces mas capacidad de almacenamiento… y no digamos de la capacidad de computo…

Seguro que muchos de vosotros habéis tirado a la basura o reciclado viejos Pentium I, Pentium II o incluso Pentium III porque no podéis instalar la ultima versión de Windows con todos sus efectos visuales y sin embargo son maquinas totalmente aptas para otras tareas, es por ello que he decidido darle una segunda vida a estas maquinas.

La idea es utilizar estas maquinas como simples terminales ligeros (o tontos) que se dediquen únicamente a visualizar información, es por ello que no necesitan una gran capacidad de proceso. Los beneficios son muchos, por ejemplo el mantenimiento es prácticamente nulo, los clientes no necesitan de unidades de almacenamiento (ni discos duros, ni CD, DVD, etc), no necesitan un sistema de refrigeración tan potente y por supuesto el consumo energético es mucho menor. He visto terminales ligeros que solo consumen 2W, si he dicho bien, solo dos watios.

Aquí una serie de escenarios:

Ciber o aula de informática. Con el sistema tradicional si tenemos un aula o un ciber medianamente importante, necesitamos comprar 30 maquinas con sus 30 licencias de software, 30 maquinas relativamente potentes e instalar el sistema operativo y el software en cada una de ellas. Aparte de mantener este software en cada una de ellas, es decir, si sale una nueva versión de un software determinado, debemos instalarlo en todas y cada una de ellas, o bien, crear una imagen del SO en una de ellas y pasarla a las demás… algo muy tedioso, os lo aseguro, ya lo he hecho.

Con terminales ligeros, solo tenemos que actualizar el software en el servidor, automáticamente se actualizan todas las maquinas que dependan de el. Añadir un nuevo terminal es tan sencillo como darle al botón de encendido y listo.

Pero que me decís del ahorro económico? Seria un disco duro menos, un dvd menos, menos RAM, menos refrigeración, menos fuente de alimentación y por lo tanto menor consumo, pero esto ahora multiplicado por los 30 ordenadores del ciber…

Empresa. En una empresa, aparte del ahorro por la adquisición de los terminales, esta el ahorro energético, el ahorro en los costes de mantenimiento y… muy importante, la manipulación de los datos. En una empresa, no es raro ver que la información y el software esta repartido por decenas de ordenadores. Las políticas de salvaguarda de datos son escasas o nulas y solo nos acordamos de ellas cuando nuestra maquina se rompe. Con los terminales ligeros, toda la información se guarda en un único lugar, el servidor, y las copias de seguridad son mas fáciles de crear puesto que no esta repartida la información en varios sitios.

Cuando hay que actualizar el hardware de un PC de sobremesa es toda una locura. El usuario quiere que le instalen los mismos programas, con la misma configuración y por supuesto los mismos datos, incluyendo la colección de vídeos descargados de las redes P2P que ocupa varias decenas de GB. Mientras se lleva a cabo este proceso, el usuario se debe quedar sin ordenador o bien utilizar otro sin sus datos… sin embargo, si tuviera un terminal ligero, todo se reduciría a sustituir el terminal estropeado por otro, los datos seguirían estando allí…

En el ejemplo anterior, la empresa también puede controlar mejor que datos guardan sus empleados o incluso que datos pueden transportar, puesto que podemos poner terminales sin unidades extraíbles (cd, dvd o incluso usb) con lo que imposibilitaríamos que los usuarios “robaran” información confidencial de la empresa.

Casa. Cuantos de vosotros tenéis en casa una tele en el salón-comedor, otra en la habitación o habitaciones, otra en la cocina o incluso en el sótano? Que pasa si queréis ver una determinada película en una estancia de la casa? Tenéis que arrear con todos los cables y el dvd o bluray y conectarlos a la TV que queráis usar o bien comprar un dvd para cada televisión. Pero y si es musica? Tenéis que estar cambiando y buscando entre las decenas de CD y dvds hasta dar con el escogido para escuchar la canción que queréis, pero y si la tenéis solo en el teléfono? y si queréis escucharla en el coche?

En mi caso por ejemplo he puesto un terminal ligero en cada estancia que se conectan al servidor que contiene todas las películas, la musica, vídeos, etc y con el mando a distancia tengo acceso a toda mi biblioteca multimedia desde cualquier sitio, si, incluido el coche* y el móvil*… las posibilidades son infinitas…

Estoy seguro que a vosotros se os ocurren mas escenarios…

Pero vamos al grano, como montamos. En primer lugar necesitamos un ordenador que haga de servidor (en mi caso tengo un core 2 duo, pero he montado servidores sobre un PIII incluso, depende de las aplicaciones). Necesitamos el sistema operativo del servidor, en este caso lo monto sobre Ubuntu Karmic y por ultimo los clientes. He probado clientes con Pentium I y funcionan bastante bien, aunque hay gente que incluso los ha probado sobre vetustos 486.

Una vez que tengamos todo el hardware, necesitamos instalar la red. Es muy importante que tengamos tarjetas de red con la posibilidad de arrancar por PXE, de esta forma nos ahorraremos incluso las disqueteras o unidades USB en los clientes. Para utilizar este sistema, necesitamos una red cableada y si queréis que los terminales tengan también conexión a internet, pues un router con conexión a internet.

Aunque es obvio y ya no se venden, la red debe construirse con un switch y digo esto, porque antes los switch eran bastante mas caros y la gente ponía hubs. Hoy en día, como he dicho antes, creo que ni se venden, pero bueno, lo dejo dicho.

En la próxima entrega explicaré como instalar el software paso por paso, pero os advierto hacen falta unos conocimientos mínimos muy mínimos de linux.

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